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La verdad de la substancia.

abril 27, 2016

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La mayoría de nosotros ha crecido bajo la influencia de religiones que tratan de un Universo de muchos aspectos: Dios y el cielo arriba, la Tierra y la vida humana  abajo, el infierno y Satanás bajo la tierra. Tal vez hayamos sido liberados del último  aspecto y quizás hayamos llegado a una perspectiva “omni” del primero. Pero demasiado a menudo hemos dejado de unirlo todo. Esto es lo que la religión debería ser. La raíz  de palabra religión quiere decir vincular. Así que la palabra significa realmente unidad, identidad, igualdad.

Desafortunadamente, las religiones han sido instituciones en vez de percepciones, algo de lo cual te unes más bien que una transcendencia que experimentas. Hemos sido condicionados a creer que Dios obra exclusivamente por medio de un mecanismo de un cuerpo eclesiástico.

Cuando piensas en Dios tal vez sigas la tendencia subconsciente de pensar en la figura de un superhombre gigantesco – como una figura creada por Miguel Ángel – con músculos prominentes y una larga barba blanca, sentado solitariamente en su ondulante trono en las nubes con toda la riqueza del Universo “en Sus manos”.

Quizás insistas en que no sostienes tal imagen. Tal vez no. Pero cuando oras por la ayuda de Dios  en algún problema financiero, ¿pides provisión a Dios de toda su suficiencia?

H. Emilie Cady, pionera del Nuevo Pensamiento y autora del influyente libro Lecciones acerca de la Verdad, presenta un discernimiento retador en el que todo buscador sincero de la verdad debe reflexionar: “ Dios no un ser con cualidades y atributos, sino el bien mismo sino que se expresa como vida, amor y sabiduría”. Lo que dice esto es que Dios no es amoroso, sino la totalidad del amor, Dios no es sabio, sino la totalidad de la sabiduría, Dios no es un dispensador de la substancia divina, sino la totalidad de la siempre presente substancia en la que vivimos, nos movemos y tenemos y somos.

La palabra substancia viene del latín “substare” que quiere decir estar debajo. Hay una substancia subyacente en todo. No nos referimos solo a las partes componentes que integran la cosa, sino a la esencia  inmaterial en el origen de ella. Hoy sabemos mucho sobre moléculas, átomos y partículas subatómicas. Más lo que no se sabe comúnmente es que el enfoque de la investigación científica se centra, no en las diminutas partículas de lo material, sino en lo que llama “la realidad de lo inmaterial”. El espacio entre ellas se considera ahora más importante quelas partículas mismas. En este espacio se encuentra un campo de fuerza que sostiene las partículas en su órbita. Hasta se conjetura  que la fuerza no solo actúa sobre  la partícula, sino que la fuerza actúa  como una  partícula. Desde luego, esto se aplica a nuestra relación con Dios: no solamente Dios actúa sobre nosotros, sino que nosotros somos la actividad de Dios expresándose como nosotros.

Hablamos de tener fe en que Dios proveerá, pero ¿Qué queremos decir con esto?

La fe no influye en Dios “allá afuera para enviar riquezas que satisfagan nuestras necesidades “acá abajo”. La fe es la capacidad espiritual  con la cual podemos dar forma y moldear y dar forma a este elemento básico que siempre está presente: la substancia. Cualquier persona que comprenda esto poseerá la llave con la cual siempre podrá  demostrar prosperidad y seguridad, no importa las condiciones que existan en el mundo.

Condensado del primer capítulo de libro “Economía Espiritual”

Eric Butterworth

El campo magnético humano afecta la tierra

abril 22, 2016

¿Qué es una existencia basada en el corazón?

En los últimos años, nuestra propia ciencia ha hecho un descubrimiento  radical y revolucionario que cambia todo en relación a la manera en que pensamos en nosotros mismos y en el mundo.

Descubrieron que cuando creamos emociones basadas en el corazón, tales como gratitud, aprecio, cuidado – literalmente, usando el músculo del  corazón para crear estas emociones – lo que en realidad estamos  haciendo es generar un campo magnético dentro de nuestro cuerpo, que  es parte del campo magnético de la Tierra que experimenta el cambio.

El campo magnético de la Tierra se eleva, cae y regula todo, desde el clima, hasta las capas de hielo y los niveles del mar.

Este campo magnético une toda vida sobre la Tierra, desde una brizna  de pasto hasta una hormiga, desde un pececillo de color, a un hámster,  a nosotros mismos.

 Cuando muchos de nosotros nos reunimos y creamos un sentimiento común,  a esa experiencia se la llama ‘coherencia’. La coherencia en efecto  puede medirse. Tiene una frecuencia de 0,10 hertz. Ésa es la medida de la coherencia creada entre el corazón y el cerebro.

Los científicos descubrieron esto por primera vez durante el 11 de septiembre, cuando nuestros satélites, a 35.000 kilómetros en el espacio, comenzaron a registrar cambios en el campo magnético de la  Tierra, cuando los seres humanos estaban teniendo emociones por lo del  11 de septiembre y del World Trade Center. Esto fue una sorpresa para  la ciencia. Se preguntaron: « Por qué la gente que experimentaba el 11 de septiembre podía afectar a los campos magnéticos de la Tierra? No existe ninguna conexión, ¿no es cierto?» Bien, es incorrecto. Ellos descubrieron que existe una conexión y esto ha llevado a lo que se llama el Proyecto de Iniciativa de Coherencia Global.

Los científicos están ahora construyendo los sensores que puedan medir estos campos magnéticos y proponen subirlos al sitio web donde ustedes puedan observar los cambios del campo incluso en tiempo real.
Además de medir este campo, el objetivo del Proyecto de Coherencia Global es enseñar a la gente a producir coherencia en su vida cotidiana. No es algo difícil de hacer y ustedes no tienen que cambiar sus vidas para realizarlo. No tienen que cambiar sus meditaciones, sus oraciones ni cualquier otra práctica. Es una manera de estar en nuestros corazones durante todo el día, lo que es muy fácil de aprender

¿Es algo así como una toma de conciencia o una especie de bioretroalimentación?
Es parte de eso. Cuando creamos esta coherencia dentro de nuestros cuerpos, esto desencadena cerca de 1.400 cambios bioquímicos.

 Comienzan los procesos de rejuvenecimiento. El nivel de la hormona DHEA (dehidroepiandrosterona) -hormona dadora de vida – sube en nuestros cuerpos. Nuestro sistema inmunológico se fortalece realmente. Pensamos con más claridad. Nos volvemos menos
agresivos.

Los campos magnéticos del corazón ahora se están documentando. Estamos enfrentados a los mayores desafíos de los últimos 5.000 años de la historia humana registrada.
Mientras enfrentamos los grandes desafíos de nuestros tiempos, nos preguntamos: «¿Qué podemos hacer?» Aquí está lo que podemos hacer.  Podemos aprender el idioma del campo magnético que está creando los cambios y contribuir a que ese campo sea llevado desde el caos hacia el orden.

Podemos influir en los campos mismos que están creando el cambio. Los Mayas no nos pueden decir cómo termina este ciclo, porque nosotros estamos escribiendo su desenlace mientras lo estamos viviendo en este mismo momento.

 Se ha sembrado temor respecto del 2012 que provoca tensión en algunas> personas, pero tenemos la capacidad para regular el campo magnético mediante ajustar la forma en que trabajamos juntos, a través de nuestros corazones.

La clave es: tenemos que trabajar unidos para hacerlo.

Gozo

abril 17, 2016

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Un gozo pone en fuga a cien penas.—Proverbio chino

Podemos esperar que nuestro gozo sea provocado al ganarnos la lotería, o cuando alguien nos expresa amor, o nuestro equipo favorito gana un juego, o entramos de un solo golpe la bola de golf en un hoyo. Sin embargo, si esperamos que algo nos dé alegría, entonces algo más podrá quitárnosla.

El gozo ya es nuestro. Es un don que Dios infundió en nosotros cuando fuimos creados. Como el amor, él siempre es parte de nosotros, siempre está listo para ser activado. No tenemos que esperar que algo encienda nuestra alegría. Podemos activarla en nosotros, no por lo que sucede en nuestras vidas, o a pesar de lo que sucede, sino simplemente porque somos.

Dios nos envía gozos continuamente. Como pájaros en busca de un nido, ellos llegan a nosotros, pero si no los acogemos, se posan y cantan por unos momentos en nuestra alma, y luego alzan el vuelo.

El gozo está en todas partes

No existe circunstancia que pueda forzarte a abandonar el gozo. Aunque tal vez parezca absurdo pensar que es posible sentir gozo cuando ocurre una tragedia, el hecho sigue siendo que el potencial para la alegría existe en todo momento. Somos nosotros los que decidimos si se expresará o no. Es siempre nuestra elección. No obstante, nuestro gozo nunca puede ser mayor que la idea que tenemos de él, sencillamente porque el gozo es siempre un trabajo interno.

1. ¿Qué acto físico te provee la mayor alegría? ¿Por qué?

Hay probablemente muchas actividades que te dan alegría: comer, sexo, bailar, un pasatiempo y muchas más. Elige una y escribe unos párrafos sobre por qué esa actividad te hace feliz.

2. ¿Qué pensamiento o sentimiento te provee el mayor gozo? ¿Por qué?

Esto podría incluir los sentimientos que experimentas cuando estás con una persona especial en tu vida, o un sentido de satisfacción por haber hecho un buen trabajo.

3. ¿Qué sensación espiritual te ofrece mayor gozo? ¿Por qué?

Tal vez tuviste un discernimiento espiritual en tu meditación que te causó gran gozo.

4.  Compara el gozo que sientes en cada uno de esos aspectos. ¿Cuál es el más especial y cómo puedes hacer que ese gozo sea un factor predominante en tu vida? 

5 . La verdadera alegría, como surge de nuestro interior, espera siempre que la sintamos. Ella trasciende cualquiera de los goces que pusiste en lista en las Actividades 1 y 2 .

Ahora siéntate tranquilamente en un asiento cómodo. A medida que descansas tu cuerpo y mente, piensa en la palabra gozo al inhalar y exhalar con cada respiración.

Luego permanece en el Silencio por varios minutos dejando que los sentimientos de gozo burbujeen desde la profundidad de tu ser, pasando por todas las células del cuerpo. Permanece lo más que puedas en este estado. Cuando estés listo (lista). regresa lentamente a la realidad presente, trayendo la vivacidad de la alegría contigo.

Esfuérzate por hacer a alguien feliz.

No importa realmente lo que haces, o a quién lo haces, solamente importa que trates de hacer feliz a alguien. No te limites a aquellos que conoces o amas. Puedes esforzarte por hacer feliz a un extraño al dejar que él o ella pase delante de ti en la fila del supermercado. Puedes elogiar a tu camarero o camarera. Puedes preguntar a un compañero o una compañera de trabajo si necesita ayuda con cierto problema. Puedes mostrar más interés en un conocido. Usa la imaginación. Si eres sincero en el esfuerzo de ofrecer felicidad, el camino se te mostrará. Estás lleno (llena) de alegría.

Mary-Alice y Richard Jafolla

Parada en el umbral

abril 8, 2016

 

Estás cansado de repetir la escena en tu mente: pude haber hecho, si hubiera hecho, debería haber hecho, no debería haber sucedido. Mi esposa no ha debido irse, mi jefe no debería haberme despedido, ese desastre, accidente, esa enfermedad no debería haber acabado con la vida de mi ser querido. Estás cansado de la ira que te carcome por dentro, del resentimiento, la tristeza y la culpa. Los pensamientos negativos giran en tu mente como un hámster en una rueda.
Deseas perdonar, pero no sabes cómo. ¿Adivina qué? Estás en el lugar correcto, en el umbral del perdón. En ese primer paso, generalmente pasado por alto, del proceso del perdón: reconocer y aceptar nuestros sentimientos. Cuando nos sentimos traicionados, enojados o desilusionados por algo que alguien dijo o dejó de decir, es natural que las emociones se acumulen. Es parte de ser humano. Cuando recordamos que las emociones son energía en movimiento, podemos dar a esos sentimientos un lugar apropiado para descansar: en un diario personal, en una llamada de teléfono con un amigo en quien confías, con un ministro, un consejero. Cuando damos voz a los pensamientos y emociones que nos irritan, en vez de represarlas (recuerda que lo que resistimos persiste), hacemos lugar en nosotros para que el perdón comience.
El perdón es un proceso y no un acontecimiento que sucede una vez. Jesús sabía esto cuando respondió la pregunta de Pedro acerca de la frecuencia del perdón: “No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces
siete” (Mateo 18:22). En otras palabras, perdonamos tantas veces como se necesite para sentirnos en paz o neutrales acerca de la persona o situación. A menudo, esto es como pelar las capas de una cebolla, y con cada capa, dejamos ir un poco más de resentimiento y ganamos un poquito más de paz, hasta que la herida haya sanado completamente.

¿Cómo sabemos cuándo hemos perdonado completamente?

Trato de llegar a un punto donde es como pensar en mi codo. Está allí, pero no pienso en él frecuentemente, y eso no tiene ninguna carga  emocional.

El segundo paso en el proceso del perdón es: Está dispuesto a perdonar, listo para dejar ir. Un proceso sencillo y sin embargo efectivo es traer a la persona o situación a la mente y luego orar: “Dejo ir, dejo ir, dejo ir. Perdono, perdono, perdono. Dejo ir y dejo a Dios actuar”. Cada vez que la persona o situación venga a tu mente, repite esta oración. Si no estamos listos para perdonar, podemos orar para tener la voluntad de perdonar. Si ni siquiera estamos listos para eso, podemos orar por el deseo de tener la voluntad de perdonar. Y si hasta eso parece demasiado, porque el acontecimiento es tan crudo o doloroso, podemos decir una oración de entrega: “Dios, no puedo hacer esto ahora. Ama a esta persona por mí, y algún día, ayúdame a tener paz en mi corazón acerca de esto”. Podemos comenzar el proceso de curación del perdón dondequiera que estemos.

Rev. Robyn Plante – del folleto “La libertad del perdón”

Destino: La Comprensión

abril 5, 2016

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Los caminos que conducen a la comprensión pueden ser varios, pero al final los resultados son los mismos: todo conocimiento y comprensión proviene de Dios y para encontrar esa comprensión, debes estar receptivo a la sabiduría y al amor divinos.

La comprensión espiritual trae el discernimiento divino. Te capacita para ir más allá de las ideas y creencias preconcebidas a tu proceso actual de pensamiento. Estas creencias y estos pensamientos nuevos te ayudarán a aprovechar al máximo cada experiencia y a darte las respuestas que buscas.

“Pedid y se os dará.”
Cuando parece como que si hubiera más preguntas que respuestas y las dudas burbujean en tus pensamientos, detente. Deja tu ego y cualquier equipaje emocional en la puerta. Avanza mentalmente con fe y una mente abierta, con amor y respeto. La comprensión no está lejos.
Y puedes encontrarla al preguntar, buscar y pedir.

“Buscad y hallaréis.”
A través del día puedes vincularte de nuevo con el espíritu divino rápida y fácilmente por medio de oraciones y afirmaciones.

Afirma: Mi comprensión espiritual aumenta diariamente a medida que abro mi mente y corazón al poder iluminador de Dios.

Hacer esto abre tu mente y corazón, haciéndote receptivo a las respuestas que recibirás.
Una vez que has encontrado ese lugar callado en ti donde Dios y tú son uno, aguarda. Escucha. Aquiétate y sabe que la sabiduría de dios te guiará hacia la aceptación y el descubrimiento.

“Tocad y se os abrirá.”
En la época actual de la computación, puedes señalar y pulsar tu camino hacia las respuestas de las preguntas cotidianas. Las respuestas espirituales requieren que ores y escuches. Las respuestas vendrán.

Una comprensión mayor es posible
Puedes encontrar la comprensión a todas tus respuestas de las experiencias de la vida. La respuesta que obtengas puede no ser la misma que otra persona obtiene. Cuando sea la correcta para ti, lo sabrás.

Así que si tienes una relación personal en la cual los opuestos no están de acuerdo, ora y escucha. Puedes sentirte guiado de manera divina a no reaccionar con ira sino actuar de manera amorosa y armoniosa.

Si te preguntas “¿Por qué yo?” intenta un rato de reflexión. Puedes enviar una petición de oración, asistir a un servicio en nuestro Centro Unidad -Espiritual ( Unity Barranquilla o escuchar una meditación guiada para un momento de oración y elevación espiritual. La oración es una herramienta que puedes utilizar para mantenerte equilibrado y centrado en momentos de cambio.

Unity en linea.

Termometro de la Fe

abril 4, 2016

Termometro de la Fe.

Todos estos niveles aumentan tu fe cada día-

Basado en el folleto “El termometro de la fe” – Luis AlfredoPérez – Graficado  por Edison Colina

marzo 30, 2016

El maestro se vuelve estudiante

Un nuevo amanecer

Como profesor y ministro Unity, estoy acos tumbrado a ayudar a otros pero, un día de septiembre, necesité que otros me ayudaran a mí.

Yo estaba conduciendo rumbo a la iglesia para preparar el servicio de la tarde, cuando de pronto me encontré involucrado en un accidente automovilístico grave. Mi coche estaba destrozado, y sufrí múltiples fracturas en mis brazos, costillas y pie. La hinchazón en el pie hacía imposible que me practicaran una cirugía necesaria; por lo que los doctores lo inmovilizaron hasta que bajó la hinchazón. Tuvieron que pasar seis semanas antes de que pudieran operarme, así que pasé ese tiempo recuperándome en una enfermería.

El fijador externo utilizado para inmovilizar mi pie me obligaba a dormir de espaldas, lo cual nunca había hecho, así que permanecía despierto casi todas las noches. Opté por usar las horas de la noche para orar. Había leído de místicos que oraban toda la noche y ahora era mi oportunidad de hacerlo. La mayor parte de mi tiempo oraba por mi curación.

Después de varias semanas intensas de oración nocturna, me volví profundamente consciente de la necesidad de curación que me rodeaba: los otros residentes de la enfermería. En ese momento, decidí liberar mis necesidades y atenderlos a ellos. En mis vigilias, oraba por sus preocupaciones, por su salud y por la manifestación del bien de Dios en sus vidas.

Charles Fillmore escribió: “Aquellos que oran por algún bien personal no disfrutan del concepto del éxtasis de quienes se olvidan completamente de sí mismos en sus peticiones por el bien que ha de darse a los demás”. Varias noches después, llegué a conocer el éxtasis del cual Fillmore habló.

Una noche, después de concluir mi tiempo de oración, y según descansaba en un estado de paz, todas las partes lastimadas y rotas fueron impregnadas de una dorada luz sanadora. Hasta el día de hoy, no sé cuánto tiempo duró esa experiencia trascendente, mas sí sé que fue resultado de la oración. Luego, la luz visible se fue. En su lugar, permaneció la realización segura de que, contrario a todas las apariencias, ¡yo estaba curado! También me di cuenta de que mi cuerpo requeriría de tiempo para expresar la verdad de mi curación. En esta experiencia de vida trasformadora, Ric el maestro se convirtió en Ric el estudiante.

La oración es la fuerza más poderosa para el bien en el universo. Cuando olvidé mis necesidades y centré la atención en los demás, abrí el camino para que las bendiciones de Dios fluyeran a mi vida de maneras nuevas. Aprendí que los que me ministraban a mí experimentaban el mismo gozo que yo experimento cuando ministro a los demás.

Aprendí que lo Divino es expresado a través de cada individuo de formas únicas y maravillosas. Lo más alentador, y lo más importante que aprendí, es que en momentos de desafío personal debo orar no tanto para que una luz sanadora brille en mí, sino para que brille a través de mí. Al hacerlo, soy primero una bendición para los demás, y luego soy bendecido a cambio.

Ric Schumacher

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