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La magnífica ley de la oración

agosto 11, 2016

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Esta disuelve la amargura, la acritud, la aflicción, el odio, el rencor, la severidad, la dureza de genio y la mordacidad; trae protección y produce serenidad. Con terapias especiales, con tratamientos afirmativos se obtiene una conciencia de oración y con una conciencia positiva se obtiene una gran reserva de vocabulario espiritual para usarlo en todas las experiencias. El resultado efectivo de la práctica de la oración es llegar a ser conciencia de un estado de seguridad interior al grado de ver todas las oraciones  contestadas y he aquí las confirmaciones  de Jesús: “Todo lo que pidieres en oración creyendo lo recibiréis”. La ley de la oración nos lleva a estar seguros de la manifestación del Omnipresente Bien Invisible, que está listo para cada uno. La conclusión de esto es que orar es un estado de  seguridad.

La ley de la oración se puede aplicar en todas la circunstancias de nuestras vidas y lo que mueve ley a ser más efectiva, es una conciencia de acción de   gracias. Cuando acompañamos nuestro sentimiento de oración y nuestro fervor interno con un Gracias Padre los resultados son efectivos. Metafísicamente esta es la oración científica. Jesús dio gracias diciendo: “Padre gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes” Juan 11:41-42. Podemos a trabajar la ley de la oración muy efectivamente afirmando: Gracias Padre por mi salud perfecta, por mi cuerpo sano, por m, renovación constante en mi relación con mi esposa o esposo. Podemos orar  por orden divino sabiendo que: El orden divino está disolviendo toda envidia, toda inseguridad, toda duda, todo miedo, todo temor y toda angustia. Podemos orar por nuestro trabajo perfecto, no orando por conseguir el trabajo sino la manera sabía de prestar el servicio y por la remuneración constante diciendo: Gracias Padre porque yo sé que alguien necesita mis servicios y yo estoy listo para prestarlo sabiamente. Gracias Padre porque el dinámico poder de la oración nos ayuda a desarrollar   el dinamismo que necesitamos para hacer las cosas a tiempo y en orden. La oración también nos sirve para negar cualquier situación, experiencia, condición o reto, decretando con énfasis: Esto no tiene poder sobre mí, esto vino para pasar, lo niego ahora mismo, esta situación tiene que desaparecer.

La ley de la oración también nos sirve para afirmar el bien que deseamos decretando: Estoy bien, soy sano, soy próspero, soy rico, soy bello, soy inteligente. Orar es hablar positivamente y mientras más dinamismo desarrollemos en la oración, más fortaleza espiritual vamos obteniendo, ya que la palabra hablada va creando un asiento psicológico en nuestro subconsciente (alma) de evidencia y convicción al punto de poder afirmar con seguridad: “nada ni nadie tiene poder sobre mí”. “Orad sin cesar” es la recomendación de Jesús y recuerda: La oración no cambia a Dios te cambia a ti”

_Sicologìa de la Prosperidad_

Luis Alfredo  Perez

agosto 8, 2016

Radiante
 

La oración positiva no es algo nuevo. Es tan antigua como lo es el judaísmo, religión que alimentò la vida espiritual de Jesús  desde Su infancia hasta Su edad adulta. Es el tipo de oración que Jesús  enseñó  y utilizo a lo largo de su ministerio, y la que enseñaron Sus discípulos y Pablo. Esta consiste en frases, que reconocen que Dios ya ha provisto el bien que necesitamos. Una persona que usa la oración positiva acepta el regalo y da gracias por él antes de que haya hecho evidente. El método tradicional de orar sugiere que por alguna razón, Dios retiene el bien que deseamos o que lo desconoce. El orar de ese modo casi siempre conlleva súplica e imploración.

Jesús  usó en todo momento un leguaje figurativo, fácil de entender, para expresar que Dios no solamente es un Padre benevolente y generoso, sino que Dios es también, Mente Divina y principio eterno, omnipresencia, omnisciencia, omnipotencia y bien absoluto que obra y gobierna como un proceso cósmico que crea y sustenta el universo. Jesús estaba consciente siempre para darle a todo lo creado aquello que necesita para expresar su naturaleza y objetivo. El sabía que los seres humanos fuimos creados para expresar la imagen y semejanza de Dios  (Gen 1:26) y que Dios que da a los pájaros, los lirios y la hierba del campo lo que necesitan para expresar su naturaleza, seguramente le da a la humanidad lo que necesita para expresar la suya.

Con el uso de las oraciones afirmativas Jesús expresó Su compromiso de mantener una visión  de Dios  como Padre benevolente y generoso y de Su actividad eterna como principio de bien absoluto. En los Evangelios podemos leer versículo  tras versículo en los cuales Jesús asegura que Dios suplirá todo aquello que satisfará cualquier necesitada que podamos tener.

Creer en Jesús  significa mucho más que aceptar intelectualmente lo que El dijo, significa actuar según Sus enseñanzas. Jesús enseñó a sus seguidores a usar la oración positiva para lograr milagros.

Si hemos de orar constantemente, nuestros pensamientos deben estar en armonía con la mente de Dios  que mora en nosotros, entonces la oración positiva es más que simplemente comunicarnos con Dios con un propósito especifico (aunque también conlleva eso) Es una  manera de formar una actitud mental permanente que refleje la actividad eterna y benevolente de Dios, de manera que podemos demostrar nuestra naturaleza como Sus hijos, creados a Su imagen y semejanza y expresar esta semejanza, y expresar esta semejanza divina a todo en la Tierra.

Condensado del primer capítulo del libro:  Manual de oración positiva:

Hypatia  Hasbrouck  

Una técnica para el autodominio

agosto 1, 2016

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¿Cuál es tu centro espiritual? Es el “Yo central o YO SOY de tu ser. Di a ti mismo: “YO SOY”. Así como has dicho o pensado “ Yo” o “YO SOY”, las personas que han meditado en esto o lo están meditando también lo han hecho. Cada una de ellas siente, de la misma manera que lo haces tú, ese sentimiento de estar vivo, ¡de vivir!

En otras palabras, ese “Yo” básico en ti, en mí, en cada persona es el mismo. Es el centro espiritual en cada uno de nosotros. Somos “Yo” separados, pero cada uno es una emanación del “YO” universal – Dios.

Visualiza un colador como el que se utiliza en la cocina para botar el agua de los fideos o los vegetales. Si le echas una olla de agua, verás chorritos separados  que salen de cada uno de los agujeros del colador. Ésta es una analogía clara de nuestra relación con respecto a Dios y con todas las demás personas. El agua representa el espíritu universal de Dios, la única fuerza de vida que anima todas las cosas  y personas. Los agujeros representan a ti y a mí; son salidas, canales, puntos de expresión creados con el propósito específico de permitir que el agua (el espíritu de Dios) fluya, encuentre salida.

El agua en cualquiera de los chorritos es la misma en calidad que el de todos los otros. Aquí podemos ver la analogía de cómo el Espíritu en cada uno de nosotros, o el centro espiritual de cada uno de nosotros es cómo el espíritu universal de Dios _¡es ese Espíritu en expresión individualizada!

    Esa es la naturaleza de tu centro espiritual, el “Yo central de ti. Es Espíritu, su fuente es Espíritu. Es el mismo  espíritu, en expresión individualizada, en cada persona. Sin embargo el punto importante que queremos resaltar es un principio fundamental que puede ser formulado de la manera siguiente: somos dominados por todo aquello con lo nuestro “Yo” se identifica. Y podemos dominar y controlar todo aquello de lo cual disociamos de nuestro “Yo”.

En este principio yace el secreto  nuestra esclavitud y el secreto de nuestra  libertad.

Por ejemplo, los  acontecimientos externos de tu   día pueden hacer que reacciones con un sentimiento de tensión. Esto puede ser generada en tu campo de conciencia por varias cosas: Puedes tener una reunión importante con un nuevo cliente; puedes tener muchas cosas que comprar muchos quehaceres pendientes, el  teléfono puede estar repicando   con llamadas de amigos que quieren charlar, los niños pueden que estén irritables hoy; la casa puede estar desordenada – todo tipo de cosas pueden generarte un sentimiento de tensión. Pero recuerda el principio: Eres dominado  por todo con lo que tú “Yo” se identifica. Puedes dominar todo con lo que desasocies tu “Yo”

Cuando un sentimiento o una tensión es generada por estos acontecimientos externos y surgen en tu campo de conciencia, la reacción usual es precipitar tu “Yo”, tu centro básico de conciencia pura, en este sentimiento. Puedes decir” estoy tenso”. “Estoy tan tenso que me siento como una cuerda amarrada fuertemente.” Inmediatamente el principio empieza a trabajar, de la misma manera como el principio de la gravedad opera en el momento en que dejas caer un objeto.

Del libro” La mente el poder maestro”.

Charles Roth

Prosperidad en el hogar

julio 3, 2016

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No tiene que haber hogares pobres. Todo hogar puede ser próspero. Puedes probar esto ocupándote en los trabajos adecuados. A todo visible artículo de riqueza en el mundo de hoy, puede trazársele una fuente invisible. De los granos viene el alimento. Los granos se plantan en la tierra; pero, ¿quién ve o sabe del secreto del aceleramiento que toca la semilla y lo hace producir ciento por uno? Nadie. Todo se lleva a efecto en la invisible fuente de las cosas; pero el resultado de una invisible fuerza actuando en el grano, es alimento para la multitud.

La sustancia física que llamamos la tierra es la forma visible de la sustancia espiritual que llena todas las cosas. El grano se pone en la tierra; el pensamiento acelerado que fluye a través del universo espiritual, hace brotar el germen de vida en él y apropiarse  la sustancia física que lo alimenta.

La palabra es la semilla. La palabra siembra en la sustancia espiritual. Ella germina. Crece. Produce de acuerdo a su especie. “Recogen los hombres uvas de las espinas o higos de las ortigas?”

Tú que practicas la agricultura, o tú que cultivas apretarán los cordones de tu bolsa de tal modo que la Omnipotencia no podrá aflojarlos.

Empieza ahora mismo a hablar de abundancia, pensar en abundancia, dar gracias por la abundancia.

La sustancia espiritual de donde viene la riqueza visible nunca se agota. Está contigo siempre. Responderá a tu fe en ella. Producirá de acuerdo a tus demandas en ella. Nunca es afectada por ignorante conversación acerca de malos tiempos, pero si tu eres afectado, porque tus ideas gobiernan tu demostración. El recurso infalible está siempre dispuesto a dar. No tiene otra alternativa; tiene que dar porque esa es su naturaleza. Vierte  sus palabras vivas de fe en la substancia y serás prosperado aunque todos los bancos del mundo  cierren sus puertas. Vuelve la energía de tu pensamiento a “ideas de abundancia,” y tendrás abundancia, no importa lo que la gente te rodea esté diciendo .

“Myrtle Fillmore”

– Cómo dejar que Dios ayude –

La Mente Divina es la única y absoluta realidad.

junio 26, 2016


Cuando incorporamos las ideas que forman esa Mente en nuestra propia mente y al concentrarnos en dichas ideas, una fuerza muy poderosa surge dentro de nosotros. Entonces tenemos una base para el cuerpo espiritual, el cuerpo no construido con las manos, eterno en los cielos.
Cuando el cuerpo espiritual es creado en conciencia, su fortaleza y poder le son transmitidos al cuerpo visible y a todas las cosas que tocamos en el mundo que nos rodea.
El juicio espiritual manifiesta que nos encontramos ahora –en los inicios de una nueva era – con que las viejas normas sobre provisión y sostén están pasando rápidamente y que nuevos métodos están preparándose para manifestarse. En las próximas negociaciones comerciales, el hombre, dejará de ser un esclavo del dinero. Las necesidades cotidianas de la humanidad serán cumplidas por medios que actualmente no se consideran prácticos. Serviremos por el placer de servir y la prosperidad manará a nosotros y a través de nosotros en corrientes de abundancia. La provisión y el sustento que el amor y el entusiasmo pondrán en movimiento, no han sido usados por el hombre aun, pero aquellos que han experimentado su poder proveedor hablan maravillas al respecto.
El poder dinámico de la Super-mente en el ser humano ha sido extendido esporádicamente por hombres y mujeres de cada país. Este poder es comúnmente asociado con algún rito religioso en el cual el misterio y la autoridad sacerdotal predominan. El llamado “rebaño común” es conservado en la ignorancia con relación a la fuente del poder sobrehumano de adeptos ocultos y de hombres consagrados.
Se ha visto una gran luz en el descubrimiento realizado por físicos de que el átomo encubre energías electrónicas cuya ordenación matemáticas determina la esencia de todos los elementos básicos de la naturaleza. Dicho descubrimiento ha desvirtuado la ciencia basada en la antigua teoría sobre la mecánica atómica, pero al mismo tiempo ha traído a los metafísicos Cristianos una nueva comprensión respecto a la mecánica detrás del Espíritu.
Actualmente, la ciencia ha mencionado el postulado de que la fuente de toda vida es el espacio y no la materia. Explica que el aire mismo está vivo y que posee fuerzas dinámicas en espera de que el hombre se apodere de ellas y las use; y que dichas energías invisibles y omnipotentes poseen a su vez, potencialidades superiores a nuestra mas elevada comprensión. Todo lo que hemos aprendido sobre las glorias del cielo palidece de insignificancia cuando se compara con las glorias de los rayos radiantes –comúnmente conocido como el “éter”- . La ciencia nos habla de que hemos usado muy poco este inmenso y poderoso océano de éter para producir a partir de el la luz y fuerza de la electricidad. La aparente gran fuerza, generada por los voltios de nuestros dínamos, es tan sólo una débil gotera que emana de un Universo de energia. Las ondas invisibles que llevan los programas de radio a todas partes son sólo insinuaciones de un poder inteligente que penetra y está difundido en cada germen de vida visible e invisible. Mentes científicas en todo el mundo han sido movidas enormemente por estos descubrimientos revolucionarios, de tal modo que no han encontrado un lenguaje apropiado para explicar su magnitud. A pesar de que los científicos han escrito muchos libros, exponiendo cuidadosamente los efectos trascendentes que inevitablemente surgirán cuando el ser humano se apropie con facilidad del accesible éter, ninguno de ellos se ha atrevido a decir la historia en su totalidad.
El asunto es que el mayor descubrimiento de todos los tiempos que ha hecho la física es que todas las cosas aparentemente tienen su origen en el invisible e impalpable éter. Eso que Jesús enseño con tanta profundidad en símbolos sobre las riquezas del reino de los cielos, se ha comprobado como una verdad.
De acuerdo con el griego, el idioma en el que llegó a nosotros el Nuevo Testamento, Jesús, en sus enseñanzas, no utilizó la palabra cielo , sino la palabra cielos . El no hablaba sobre las glorias de un sitio muy lejano llamado cielo sino que nos revelaba las cualidades de los cielos alrededor de nosotros, denominadas por los físicos “espacio” y “éter”. Jesús enseño no solo su propiedad dinámica sino también su naturaleza inteligente, y dijo que la entidad que lo gobierna está dentro de nosotros mismos: “el reino de los cielos está dentro de ti”. En sus numerosas parábolas Jesús no solo describió este reino de los cielos sino que hizo que el hombre pudiera alcanzarlo, como uno de los más grandes objetivos del ser humano sino que El mismo lo logro, probando con ello que Su enseñanza es tan práctica como verdadera.
Los científicos aseguran que el éter esta cargado de electricidad, magnetismo, rayos de luz, rayos X, rayos cósmicos, y otras irradiaciones dinámicas; que el es la fuente de toda vida, luz, color, gravitación, energia, repulsión, atracción, en pocas palabras, que es la esencia ínter penetrable de todo lo existente sobre la tierra. Es decir, la ciencia le concede al éter todas las cualidades del cielo, sin decirlo directamente. Jesús resumió el tema del éter cuando dijo a Sus seguidores que era el reino del cual Dios vestía y alimentaba a todos sus hijos. “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia; y todas las demás cosas os serán dadas por añadidura”.
La ciencia nos dice que las partículas eléctricas que se descomponen en la luz en la atmósfera de nuestra tierra, son también una fuente de toda Sustancia y materia. Jesús nos dijo que el era la Sustancia y el pan que venia de los cielos. ¿Cuándo empezara nuestra civilización a adueñarse y a utilizar de verdad este poderoso océano de Sustancia y vida, tanto espiritual como físicamente?
Dicha Sustancia mental que es infinita, esta disponible en todo lugar para todos los que han aprendido a adueñarse de ella de manera consciente. La forma más sencilla, corta y directa de lograr esto la explico Jesús cuando dijo: “Cualquiera…que no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, aquello que diga le será hecho”. Cuando reconocemos que algunas ideas potentes existen en las expresiones invisibles de la mente, llamadas ambas por ciencia “éter” y “espacio”, y que nosotros hemos sido dotados de una mente para apropiarnos, resulta fácil poner la ley en acción por medio de la palabra y el pensamiento.
Shakespeare dijo: “Existe una marea en la vida de los hombres, que cuando está llena, conduce a la fortuna” . Dicha marea nos espera en los espacios cósmicos, el paraíso de Dios.
La sustancia espiritual, de donde emana toda riqueza visible nunca se agota. Se encuentra contigo todo el tiempo y responde a la fe que deposites en ella y en las peticiones que hagas sobre ella.
No se afecta en absoluto por nuestras conversaciones ignorantes sobre tiempos difíciles. Sin embargo, nosotros somos los afectados, toda vez que nuestros pensamientos y palabras gobiernan nuestras acciones. Pero el recurso infalible está siempre dispuesto para dar. No existe otra alternativa al respecto; tiene que dar, debido a que esa es su naturaleza.
Vierte tus palabras vivientes de fe en la omnipresente Sustancia y tendrás Prosperidad aunque todos los bancos del mundo cierren sus puertas.
Cambia la gran energía de tus pensamientos por ideas de abundancia y tendrás lo suficiente de todo lo que necesites, sin importar lo que digan o hagan los que te rodean.
Dios es Sustancia, pero si esta afirmación significa que Dios es material, es decir, algo sujeto a cambio, a tiempo o condiciones, entonces debemos decir que Dios no es Sustancia.
Dios está limitado a aquella forma de Sustancia que llamamos materia. Dios es la esencia intangible de aquello que el hombre ha formado y llamado materia. Materia es una limitación mental de esa divina Sustancia cuya vital e inherente naturaleza se manifiesta en toda expresión de vida.
La Sustancia de Dios puede ser concebida como energía de Dios, o Luz Espiritual, y Dios dijo: “Hágase la luz” y la luz fue hecha. Todo esto concuerda armónicamente con las conclusiones de algunos de los físicos más avanzados. Sir James Jeans dice en El Universo Misterioso : “La tendencia de los físicos actuales es descomponer todo el universo en ondas. Estas ondas se dividen en dos clases: ondas aprisionadas que llamamos materia y ondas libres, que llamamos irradiación o luz. El proceso de aniquilación de la materia es meramente la liberación de ondas de energía aprisionada que han sido dejadas en libertad para viajar por el espacio”.
El Espíritu no es materia. El Espíritu no es una persona. De manera que uno pueda percatarse de la esencia del ser, tenemos que soltar de nuestra mente toda idea de que Dios, está suspendido de alguna manera, a algo, o tiene algunas de las limitaciones que nosotros asociamos con cosas o personas que tienen forma o cuerpo. “No te harás imagen, ni ninguna semejanza entre lo que esta arriba en el cielo, con lo que esta abajo en la tierra”.
Dios es Sustancia, no materia, porque la materia está formada, mientras que Dios es sin forma. La Sustancia de Dios está detrás de la materia y la forma, mas no se convierte en forma como una finalidad. La Sustancia no se puede ver, tocar gustar u oler, y aún así es más sustancial que la materia, por ser la única sustancia en el Universo. Su naturaleza es sostener o “estar por debajo o detrás de la materia como su sostén y única realidad”.
El libro de Job dice: “El todopoderoso será tu defensa y tendrás plata en abundancia”. Lo anterior se refiere a la Sustancia universal, toda vez que plata y oro son manifestaciones de una Sustancia presente en todo sitio y se usan como símbolo de ella. Lew Wallace, en su obra Ben Hur, se refiere al reino como “oro molido”. Seguramente, en tu propia experiencia, cuando has entrado en el silencio has captado con tus propios ojos esta sustancia omnipresente, cayendo al parecer, como dorados copos de nieve. Esta fue la primera manifestación de la superabundancia de la Sustancia universal en tu conciencia.
Antes que nada, a la Sustancia se le da forma en la mente, y a medida que se manifiesta pasa por una actividad triple.
Para apropiarte la Sustancia en la mente y manifestarla, tú eres quien desempeña un papel muy importante y debes hacerlo de acuerdo a un decreto: “Decretarás una cosa y ésta se establecerá en ti ”.
Constantemente estamos decretando, unas veces de manera consciente y muchas otras de forma inconsciente y con cada pensamiento y palabra aumentamos o disminuimos la actividad triple de la Sustancia. La manifestación resultante corresponde a nuestro pensamiento: “Según piense el hombre, así es el”.
No hay escasez del aire que respiras. Al contrario, abunda el aire, hay todo lo que necesites, pero si tu te niegas a respirar cerrando tus pulmones, no podrás recibirlo y hasta te podrás sofocar por falta de aire.
Cuando reconoces la presencia de aire abundante y abres tus pulmones para respirarlo profundamente, tu inhalación es mayor. Esto es exactamente lo que tienes que hacer con tu mente con respecto a la Sustancia.
Existe una toda-suficiencia en todas las cosas. La única escasez está en nuestra falta de apropiación.
Debes buscar el reino de Dios y apropiártelo rectamente si es que han de llegarte las cosas en toda su plenitud.
Existe un reino de abundancia de todo bien y puede ser encontrado por aquellos que buscan y están dispuestos a cumplir con sus leyes. Jesús dijo que es muy difícil para un hombre rico entrar en el reino de los cielos. Esto obviamente, no es debido a su riqueza, no es por el dinero, sino por el concepto que el hombre tiene acerca del dinero: su fuente, su pertenencia y su uso, es lo que lo aleja del reino. Los conceptos del hombre con respecto al dinero son similares a sus conceptos acerca de toda clase de posesiones; ellos creen que las cosas que emanan de la tierra son suyas para reclamar y controlar como propiedad individual y que pueden acumularse la necesidad que otros hombres tengan de ellas. Los mismos conceptos prevalecen entre ricos y pobres, y hasta si estas dos clases intercambiaran lugar, a pesar de eso las desigualdades de riqueza no serian corregidas. Sólo un cambio fundamental con respecto a las ideas de la riqueza podría lograr esto.
Antes de que ocurra un cambio social o económico fundamental, los hombres debemos comenzar a comprender nuestra relación con Dios, con nuestros semejantes, como herederos comunes de los recursos universales, que son suficientes para todos. Todos debemos borrar nuestros conceptos erróneos acerca de nuestros “derechos”. Debemos aprender el derecho de que no podemos poseer y esconder aquello que pertenece a Dios sin que nosotros mismos padezcamos la consecuencia de ello. El pobre no es la mayor victima de esta concentración de riqueza, porque él no ha concentrado su fe en las cosas materiales ni ha encadenado su alma a ellas. Son los ricos en las cosas mundanas, quienes debido a su dependencia sobre dichas posesiones materiales se aferran a ellas y se sumergen en una oscuridad material.
Cada concepto de posesión debe ser eliminado de la mente para que los hombres podamos llegar a la provisión invisible. No podremos poseer dinero, cosas o tierras, debido a que no poseemos ideas universales representadas por estos símbolos. Asimismo, nadie puede poseer una idea como propia de manera permanente. Sin duda, alguien podrá poseer su símbolo material por corto tiempo en el plano de la fenomenología, pero son esas las riquezas que “la polilla y el orín corrompen, y los ladrones minan y hurtan”.
Los hombres poseemos como tesoros valiosos nuestra educación, nuestra profesión, nuestras habilidades o talento. Los ministros de los evangelios poseen erudición o elocuencia y sienten orgullo por estas posesiones espirituales. No obstante, éstas son cargas de las cuales deberán desprenderse para poder entrar en el reino de los cielos. Igualmente, el santo que se ha inflado con su santificada bondad debe deshacerse de su vanidad antes de que pueda entrar. Quienquiera que sienta ambición por hacer el bien, tratando de sobrepasar a su prójimo en rectitud, deberá echar a un lado sus ambiciones y deseos antes de que pueda ver el rostro del Padre todo proveedor.
El reino de las causas puede compararse al vapor de una caldera de cristal. Si el cristal está claro uno puede mirarlo directamente sin verlo en realidad. Sin embargo, cuando tocamos una válvula de escape el vapor sale rápidamente, se condensa, y se pone visible. Pero en este proceso también ha perdido su poder. La Sustancia existe en el reino de las ideas y es poderosa cuando la maneja una persona que está familiarizada con sus características. El ignorante abre las válvulas de la mente y permite que las ideas escapen, dentro de un reino con el cual no tienen nada en común. Las poderosas ideas de la Sustancia se condensan en pensamientos de tiempo y espacio, los que la ignorancia concibe como que son necesarios para que sean fructíferos. Por lo tanto, su poder se pierde, y una lenta rutina de tiempo de sembrar y tiempo de cosechar se establece para cumplir las demandas del mundo.
Es la mente que cree en posesiones personales la que limita la idea completa. El mundo de Dios es un mundo de resultados que sigue demandas en total secuencia. Es en este reino donde el hombre encuentra su verdadero hogar. Ya el trabajo ha dejado de existir para aquél que ha encontrado este reino interno.
La provisión divina se manifiesta sin luchas complicadas: desear es tener la realización .
Este es el segundo paso en la demostración para quien se ha dedicado por completo a la dirección divina. Entra inmediatamente en experiencias más fáciles y a una mayor felicidad que la que el mundo le pueda brindar, cuando hace el convenio de seguir solamente el bien. Existe un grado avanzado en este asunto de iniciación para los ministros de lo divino. Antes de iniciar este paso hay que someterse a una limpieza mental más profunda y cabal. Una serie de facultades más elevadas se avivan dentro del cuerpo y nuevas avenidas de expresión se abren para los poderes el espíritu, no tan solo en el cuerpo sino también en los asuntos del individuo. A medida que se procede a ejercitar estas facultades puede darse el caso de que encuentre algunas obstruidas por pensamientos muertos y cristalizados que los conceptos egoístas han depositado, y requiere que el individuo se someta a una nueva limpieza. Si él es obediente al espíritu y está deseoso de continuar sin cavilación o protesta, el camino será más fácil. Si por el contrario, comienza a preguntar y argumentar como lo hizo Job, se topará con muchos inconvenientes y su jornada será larga y tediosa.
Aquel que busca el reino de la Sustancia en busca de los panes y los peces que en él pueda encontrar, es muy seguro que al final se desilusione. Podrá encontrar los panes y los peces, es muy posible; pero si aún alberga en su alma el más leve deseo de usarlos con fines egoístas, el resultado final será desastroso.
Muchos están buscando la ayuda del espíritu para sanar sus padecimientos físicos. No desean en absoluto la vida superior, pero al ver que su lujuria y pasión se han interrumpido por sus enfermedades, desean curase para continuar dando rienda suelta a su sensualidad. Es la experiencia de todos los que han tenido contacto con el espíritu: es un estimulante para el cuerpo.
Restaura la vitalidad del cuerpo y lo hace mas sensitivo al placer o al dolor que antes del avivamiento espiritual. Esta hipersensibilidad pone al cuerpo más susceptible y expuesto a un desgaste más rápido si se somete a ulterior gratificación. Por tal razón, aquellos que reciben tratamiento espiritual deben ser instruidos adecuadamente con respecto a la Verdad del ser. Estas personas deben aprender que la indulgencia en las pasiones carnales es un pecado que coarta el éxito de cada experiencia en la vida, especialmente en lo que respecta a las finanzas y la prosperidad. Si la Sustancia se desperdicia toda clase de escapes comienzan a sentirse. La retribución siempre sigue a la indulgencia en apetitos y pasiones por mero sensualismo. Tanto los santos como los pecadores sufren en este valle de insensatez. La alternativa es dedicarte a los negocios de tu Padre.
Haz un pacto definido y detallado con el Padre, poniendo tus deseos, apetitos y pasiones a Sus pies y decídete a usar toda tu Sustancia de la manera más elevada. En ese momento estarás buscando el reino y todo lo demás te será dado por añadidura.
Deseamos manifestar la Sustancia que la fe ha traído a nuestra mente perdurable y permanente, de manera que no la perdamos cuando los bancos quiebren o los hombres hablen de “tiempos duros”.
Tienes que tener, con respecto a tus finanzas, una conciencia de permanencia de la Sustancia omnipresente según ella mora en ti.
Muchas familias acaudaladas han podido conservar sus riquezas; mientras otras las derrochan en una generación debido a que no tienen una conciencia de Sustancia permanente. Para muchos de nosotros existe una de las dos: o la opulencia más grande o una escasez absoluta en lo que al dinero respecta y necesitamos esa conciencia de permanencia. No existe razón alguna por la cual no tengamos una continua y constante corriente de sustancia tanto en las entradas como en las salidas.
Si has recibido libremente tienes que dar de igual modo y mantener la sustancia circulando, confiado en la comprensión de que tu provisión es ilimitada y que esta siempre a tu disposición en la mente omnipresente de Dios.
Con esta comprensión podemos resistir “los arcos y flechas de la injuriosa fortuna ”, de depresiones, perdidas y fracasos financieros y aún así ver a Dios como abundante Sustancia en espera de manifestarse. Esto fue lo que Pablo quiso decir: “Tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en los días malos” . La Sustancia en el pasado se ha manifestado en nuestros asuntos y se encuentra aún aquí. Es la misma Sustancia y no nos puede ser arrebatada. Aunque aparenta haber una escasez en lo material, hay abundante sustancia para todos. Estamos parados en medio de ella. Como el pez podemos preguntar: “¿Dónde está el agua?” , cuando vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser en ella. Está en el agua, en el aire, dondequiera. Abundante y gloriosa Sustancia espiritual.
Jesucristo estaba tan cargado de la Sustancia espiritual que cuando una mujer logró tocar su túnica, una virtud sanadora brotó de ella y la mujer quedó sanada. Había muchísima gente rodeando a Jesús, pero tan solo aquella mujer que tenia fe en su Sustancia la obtuvo. Ya estaba fincada en su conciencia y ella sabía que sus necesidades serían satisfechas con tan sólo hacer contacto con Jesús. Aquí hay una lección para nosotros. Sabemos que la fuerza se manifiesta en todo sitio; y esto lo vemos en el mundo de la mecánica. Una gran locomotora sale de la estación moviéndose muy lentamente al comienzo, pero cuando gana impulso se desliza sobre la vía con la velocidad del rayo. Igualmente ocurre con la fortaleza espiritual. Algunas veces comienza con un pensamiento muy pequeño, pero cuando toma ímpetu eventualmente se convierta en una idea poderosa. Cada uno de nosotros puede fortalecer su fijación en el pensamiento acerca de la Sustancia divina hasta que se convierta en una idea poderosa, que nos llene la conciencia y se manifieste como abundancia en todos nuestros asuntos.
A medida que te apropias esa sustancia con tu mente, haz que sea permanente y perdurable. Realiza tu unidad con ella. Tú estas unificado con la única Sustancia viviente que es Dios, de toda suficiencia. De esta Sustancia fuiste creado y en ella vives, te mueves y tienes tu ser, por ella eres alimentado y próspero.
La Sustancia espiritual es inmutable, inconmovible y perdurable; no fluctúa con el mercado de valores. No disminuye durante “tiempos difíciles”, ni tampoco aumenta en “tiempos de bonanza”. No se puede almacenar en “tiempos de bonanza”. No se puede almacenar para provocar escasez en el mercado, con el fin de elevarle el precio. No puede agotarse a través de raciones. Es siempre la misma, constante, abundante, circulando libremente y disponible en todo momento.
La Sustancia espiritual es algo vivo, no una inanimada acumulación de paz que no satisface el hambre, ni agua que no mitiga la sed. Es pan de vida y agua de vida y aquel que se alimenta de la Sustancia de Dios, jamás padecerá hambre ni sed. La Sustancia es algo perdurable, no una cuenta bancaria que pueda retirarse ni una fortuna que se pueda perder. Es un principio infalible que es tan seguro en su funcionamiento como las leyes de la matemática. El hombre no puede separarse de su provisión de Sustancia en la misma forma que la vida no puede separarse de su fuente. Así como Dios ínter penetra el Universo y la vida hace lo mismo en cada célula del cuerpo, de la misma manera la Sustancia fluye libremente a través del hombre, libre de limitaciones o calificaciones.
En esta Nueva Era, que aún está en sus inicios tendremos un Espíritu de Prosperidad. Este principio de Sustancia universal ha de ser reconocido y aplicado y no habrá espacio para la escasez. La Sustancia estará más nivelada. No habrá ni producción excesiva ni consumos bajos, ni otras desigualdades en la provisión, puesto que la Sustancia de Dios será reconocida y usada por toda la gente. Los hombres no acumularán fortunas en un día para perderlas al día siguiente, pues no desconfiarán de la honestidad de su vecino, ni tratarán de quedarse con lo que le pertenece a otra persona.
¿Es esto una utopía impráctica? La contestación depende de ti.
Así como tú, como individuo, reconoces la omnipresente Sustancia y depositas tu fe en ella, de igual manera puedes hacer que los que te rodean hagan lo mismo.
“Un poco de levadura fermenta toda la masa”. Y hasta una vida que dé testimonio de la verdad de la Ley de Prosperidad, despertará la conciencia de toda la comunidad.
En donde quiera que te encuentres y cualquiera que fuese tu necesidad inmediata puedes demostrar esta ley. Si tus pensamientos son confusos, cálmate y comprende. Tranquilízate y aprende que tú eres uno con la Sustancia y con la ley de su manifestación.
Afirma con convicción:
Yo Soy la fuente e inconmovible sustancia espiritual.
Esto abrirá la puerta de tu mente a un flujo de ideas llenas de Sustancia. A medida que van llegando a ti, úsalas libremente. No vaciles o dudes de que te traigan resultados. Son ideas de Dios que llegan a ti como contestación a tu oración para satisfacer tus necesidades. Ellas son Sustancia inteligente, amorosa, deseosas de manifestarse para llenar tu necesidad.
Dios es la fuente de una poderosa corriente de Sustancia, y tú eres un tributario de esa corriente, un canal de expresión.

Cuando bendecimos la Sustancia aumentamos su flujo.

El universo y tú

junio 21, 2016

El universo y tu

 

Toda la teoría del universo está dirigida inequívocamente a un individuo en particular —a ti. Walt Whitman dijo que el universo sólo cobra significado cuando te ayuda a definirte, y tu vida sólo cobra significado cuando es parte integral del universo.

Lo importante es que el universo existe como una extensión tuya, así como todo tu cuerpo existe como una extensión de tu dedo meñique. Cuando mueves el meñique, todo tu cuerpo está involucrado, y de manera parecida, todo el universo está involucrado en lo que piensas, sientes y haces.

Si buscas en el mundo lo que el microscopio no puede abarcar y en el espacio lo que el telescopio no puede alcanzar, notarás que en todas partes existen un patrón y un plan, orden y ritmo, energía e inteligencia. Verás partículas subatómicas actuando como planetas en órbita alrededor del sol. Y en tu conciencia despertará la comprensión de que la realidad del universo no está en lo que ves, sino en lo que no puedes ver; no en los planetas ni en las partículas, sino en las fuerzas que los mantienen en sus órbitas.

Al ver el movimiento de energía en todas partes, se hace obvio que en el aire, en el agua, sobre la tierra y en ella, todo parece estar vivo y moviéndose. Mas lo importante es que estás vivo, piensas, sientes, experimentas. Todo lo que te rodea en el vasto cosmos, desde lo infinitamente grandioso hasta lo minúsculo, tiene significado porque tú tienes significado.

El universo es abundante e ilimitado en todo sentido. Si fuera limitado hace mucho tiempo que se hubiera agotado. Siempre hay suficiente de todo en abundancia. Puede que digas: “Para una persona de mi edad, estoy muy bien. Después de todo, la vida pasa factura”. ¡Nada de eso! La vida no requiere que pagues ninguna cuota. Existe vida suficiente para todas las personas todo el tiempo. Puede que digas: “Después de lo que me hizo, ¿cómo podré amarlo de nuevo?” ¿Por qué no? ¿Ha desaparecido repentinamente el amor? El amor, como la vida, no viene y va. Y no conoce la disminución. El amor es. Siempre hay suficiente amor para que sobreabunde.

El uso continuo de un principio no agota el principio. De aquí que, como expresión del Principio divino universal, nunca podrás agotar el potencial de vida, sabiduría, amor o sustancia. Entonces, ¿por qué ir por la vida sintiéndote empobrecido en un universo tan opulento? La vida no es algo para soportar. Es algo para ser vivido abundantemente. Cada persona debe ser ilimitada, viviendo en un cielo de logros. Sin embargo, muchas personas viven con temor a la guerra, a la pobreza y a la enfermedad, y aquello que temen les sucede.

Uno de los problemas de nuestro tiempo es que al vivir y movernos en grandes muchedumbres tendemos a despersonalizarnos. Perdemos la perspectiva de nosotros mismos y de nuestra relación unos con otros y con la vida y el universo. Tendemos a vivir en la circunferencia de nuestro ser y a volvernos totalmente inclinados hacia lo externo. Las condiciones felices crean nuestra felicidad, y las condiciones no armoniosas nuestra confusión y conflictos internos. Perdemos de vista el hecho de que somos seres únicos como parte integral del universo.

Necesitamos estar quietos y escuchar, y permitir que Dios entone Su cántico por medio de nosotros. Mira más allá del don nadie solitario en la multitud, como quizás te has visto, y mira el concepto mayor en el que todo el universo tiene significado por ti. Permite que estas palabras te indiquen cómo abrir totalmente el paso al fluir en ti: No importa lo poco importante que me parezca lo que hago, no podría ser hecho tal como lo hago yo. Soy importante, porque soy la melodía de vida de Dios que canta en el infinito. La música de las esferas no estaría completa sin mi voz. Dios me necesita, no como yo pienso que debería ser, y que no siento que soy totalmente, sino como soy realmente.

Escucha el silbo apacible y delicado que te dice: “Eres un individuo único y maravilloso. Eres importante. No eres solamente una estadística, sino una parte vital del universo. Eres la obra viviente de Dios. Dios tiene algo maravilloso que decir sólo por medio de ti. El cosmos nunca podrá estar totalmente completo sin ti”: Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies… (Salmo 8:6).

Eric Butterworth

La ley de la prosperidad del amor y la buena voluntad.

junio 9, 2016

 

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¿Cómo generar amor?

  Algunas personas se sienten culpables por desear amor, pensando que deberían suprimir tal deseo. Ha llegado la hora que te des cuenta que debes expresar el deseo de amar, de adentro hacia afuera. Desde Dios hacia ti y a tu prójimo. Un padre amoroso puede hacer por ti  sólo lo que puede hacer por medio de ti. El amor nace por medio de tus pensamientos,  sentimientos y expectativas. A medida que expresas amor deliberadamente, éste regresa a ti multiplicado.

  Toma control consciente de tus pensamientos  y sentimientos y comienza ahora a desarrollar una conciencia impersonal del amor, consciente de que esta es la manera más  rápida de resolver tus problemas, así como la más poderosa para ayudar a  la humanidad. Puedes hacerlo de la siguiente manera:

   Comienza a pasar unos minutos  cada día generando amor deliberadamente. En esos momentos afirma: Con la ayuda de Dios, irradio deliberada y gozosamente amor divino hacía mí, hacia mi mundo y a toda la humanidad. Pide diariamente que el amor esté vivo en ti. Forma una idea mental de ti mismo disfrutando de salud, prosperidad, iluminación, armonía, bendiciones y libertad absoluta. En silencio, envía amor a esa imagen mental y afirma: Permito que el amor divino esté vivo en mí.

En estos periodos cuando deliberadamente avivas y generas amor, hazlo de la siguiente manera: Piensa que el amor es una luz radiante que te envuelve, te ilumina y te eleva, que satura y penetra todo tu ser. Si hay áreas oscuras y problemáticas en tu vida, piensa deliberadamente  en ellas y visualízalas vivas con la  luz del amor divino ajustadas de manera divina.

  Continúa en tu periodo de meditación enviando el pensamiento,  el sentimiento y la imagen iluminada del amor a  ti y a tu mundo. No hay razón para sentirse culpable por amarte a ti mismo. No puedes amar a otros o irradiar amor hasta que te ames a ti mismo y lo sientas en tu interior. El amor comienza en casa, en ti. La psiquiatría hace énfasis en la necesidad del aprecio y el amor por si mismo. Cuando Jesús dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.       Este es el primero y grande mandamiento” (Mateo 22:37-38), se estaba refiriendo a amar la naturaleza divina en nosotros, así como el Dios universal.

Atrévete a amarte conscientemente, ama a los asuntos en tu  vida, ama cada trocito de bien en todo. En tu momento de generar amor, atrévete particularmente a cada parte de tu cuerpo que clama por curación. Dile con osadía:  “TE AMO”. Atrévete A dirigir amor a cualquier  situación en tu vida que parezca difícil. Piensa la situación y afirma: El amor divino se aviva en ti ahora.

Cuando tengas una imagen mental o sentimientos de satisfacción suficientes de la luz del amor envolviendo todo tu cuerpo  sabrás que has generado liberado el poder más grande en la tierra en cada fase de tu mente, cuerpo y asuntos. La luz del amor irradiará como nueva energía, prosperidad, armonía, nuevo poder y dominio; y por ende, como nuevo bien en toda fase de tu vida.

Comienza a expresar amor donde estás

Recuerda  que el amor funciona tanto en la fase personal como en lo impersonal como un servicio y con buena voluntad. Si el amor parece faltar en algunas de las fases de la vida, puedes tener la seguridad que sentirás comprensión y felicidad y tendrás éxito cuando perseveres en utilizar el amor de Dios en tu vida y las relaciones personales.

Comienza donde estás con el amor que opera ahora en tu vida. Bendícelo, da gracias por el departamento personal en tu vida como relaciones familiares felices, o en las fases impersonales cómo éxito en el trabajo. Al dar gracias por cada expresión de amor, grande o pequeña, en tu vida, liberas su poder multiplicador que puede llenar cualquier vacío.

Charles Fillmore. Hizo el siguiente comentario   acerca del poder del amor.

“Puedes confiar en el amor para que te saque de tus dificultades, no hay nada que sea muy difícil de  lograr para ti, si pones confianza en ello”

Científicos serios han hecho un estudio especial sobre el amor de Jesucristo, el Maestro de la vida victoriosa, le dio al amor el primer lugar en cuanto a la importancia. Uno de los fundadores del cristianismo, el apóstol Pablo, le dio todo el poder.

Prométeme ahora que también comenzarás deliberadamente a generar el amor de Dios a ti mismo, a tu familia y a toda la humanidad. A medida que lo haces, tus problemas se convertirán en soluciones y tu prosperidad se multiplicará. Puedes hacer que esto suceda al afirmar a menudo: El amor divino prevé todo y  provee todo ricamente ahora   lo que necesito. Los resultados del amor divino surgen ahora.

Catherine Ponder:

Del folleto “El fluir divino de la abundancia”

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