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Los principios creativos de la curación

octubre 3, 2014

comprensiòn

Habíamos creído que íbamos a ser salvados por las oraciones y sacrificios personales que Jesús hizo por nosotros, pero ahora vemos que hemos de ser salvados al emplear los principios creativos que Él desarrollo en Él mismo, y que siempre está dispuesto a ayudarnos a desarrollar en nosotros. Las investigaciones recientes han encontrado que Sus métodos sanadores están fundamentada en leyes universales y espirituales que todos podemos utilizar al cumplir con sus condiciones. De este modo vemos que cuando Jesús dijo:” El que oye mi palabra…tiene vida eterna”, quiso decir que deberíamos comprender las cualidades dadoras de vida de las palabras de Dios como Él las comprendió, que no debemos estar conscientes de la muerte. Para llegar a esta comprensión de la palabra de vida debemos crear corrientes de energía en nuestros cuerpos como Jesús hizo en el Suyo. Aunque muchos dudan por ahora de la habilidad de la mente de saber conscientemente como la sustancia relativa se forma, hay aquellos que han hecho contacto con los procesos del pensamiento y pueden aplicarlos para transformar las células y los tejidos de sus cuerpos. Hoy en día hay en el mundo personas que han seguido la enseñanza de Jesús y desarrollado en sus cuerpos una superenergìa que penetra la estructura física. El espíritu revela que el pensamiento espiritual abre fuertemente las células y átomos aprisionados, liberando la vida que se originó en la mente Divina. Jesús desarrolló ese proceso hasta tal punto que todo su cuerpo fue transformado y llegó a ser parte consciente de la inteligencia y la vida del Padre.

El cuerpo y la sangre de Jesús fueron purificados, y cada célula recibió energía de la substancia de la vida espiritual y originales hasta que toda la materialidad fue purificada, permaneció solamente la esencia pura. Esta esencia de vida y substancia fue sembrada como semilla en la conciencia de la raza, y cualquiera que atrae para sí una de estas semillas por medio de la fe en Cristo llega a imbuirse con la cualidad de Jesucristo, y no sólo renueva su mente, sino también su cuerpo.

_ La Guía de Unity para la curación.-

La presencia de Cristo

septiembre 28, 2014

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Jesucristo no es meramente un hombre divino que vivió hace muchos siglos y cuya vida y obras se consideran historia del pasado. Él vive hoy; nos acompaña ahora. La irradiación del alma de Jesús fue tan poderosa que estimula aún a mayor logro y hace vibrar con nueva vida a todos los que entran en la esfera de su influencia. La presencia de Cristo en nuestras almas es el Gran Médico que tiene sabiduría y poder para sanar y ajustar un orden divino en todas las funciones de nuestros cuerpos. Volviéndonos a Dios en nuestro interior, recibimos esa guía, seguridad y curación que anhelamos. En vez de pensar en el Señor como el Jesucristo personal que está en el cielo lejano, podemos empezar a pensar en el Señor como la Mente de Cristo que Dios nos ha dado y en Jesucristo como siempre presente en nuestra conciencia espiritual, la que estableció en la raza humana, de manera que podamos estar en contacto con Él y edificar nuestras vidas según Su norma.

_ La Guía de Unity para la curación.-

Comunicándonos con la vida

septiembre 24, 2014

Cosmos

  • Cuando Jesús efectuaba una curación no de preocupaba por los aspectos físicos de la enfermedad. Él podía curar instantáneamente debido a su habilidad de levantarse a las alturas de la conciencia del Cristo donde la enfermedad no existe. Él podía percibir claramente la perfección del hombre e instantáneamente despojar de Su mente y de la mente del paciente todo lo que pareciera enfermedad. La infección no le preocupaba, aunque estaba en contacto con lo que la padecían de los efectos de la lepra. El no empleaba técnicas médicas como las conocemos hoy en día. No estudio con médicos, sino más bien se retiraba periódicamente al desierto, solo o con los apóstoles, para comulgar con Dios y desarrollar compresión divina. El curaba por medio del poder del Dios que fluía a través de Él; conocía la energía infinita y la fuerza de vida perfecta contenidas en cada hombre, y Él sencillamente reclamaba esta vida, activándola y revitalizándola, de modo que la salud perfecta se manifiesta instantáneamente. La fisiología nos enseña que el cuerpo vive en el mismo grado en que las células viven, y que llevamos en nosotros muchas células muertas. Jesús sabía cómo avivar las células de Su organismo con nueva vida y prometió que todos los que le siguieran harían lo mismo

El deseo de vivir

septiembre 12, 2014

vida transformada

Los sanadores individuales no son los que avivan y sanan. El deseo del corazón humano no es lo hace que la vida fluya más libremente a través del organismo. No es lo que creemos que sea el cristianismo lo que nos lleva a las corrientes vivificadoras y sanadoras de la vida de Cristo. Lo que nos lleva a ellas es el avivamiento en nosotros del mismo Espíritu de Cristo que estuvo y está en Jesucristo-el Espíritu de Dios expresándose en el individuo como ideas divinas en la mente del Ser. Es verdaderamente el deseo y esfuerzo del alma vivir en pensamientos y acciones diarios con el Espíritu de Cristo, ese mismo espíritu que hizo a Jesús olvidarse de sí al hacer la buena y perfecta voluntad de Su Padre.

Creer en la ley espiritual, no pasivamente, sino activamente, es eliminar conceptos materiales erróneos y todo lo que es diferente a Dios. Dios y su creación perfecta es todo lo que es: no hay nada más. Cuando comprendemos y aplicamos claramente los principios espirituales, no consideramos la curación del cuerpo y los asuntos como un acto sobrenatural, sino como un resultado natural. La curación es el proceso normal y ordenado de la vida en funcionamiento. La salud es natural, y la enfermedad es anormal. Jesús fue la expresión perfecta de la Mente Divina. Por medio de Su mente individualizada, el diseño perfecto de la Mente divina cobró vida en aquellos que fueron a Él por ayuda. Al incitar la energía de sus almas hasta el grado que lo físico era absorbido por la vida sanadora, El capacito al hombre perfecto a manifestarse. La intención de tal curación, la curación espiritual, no es obtener favores especiales de Dios o de ignorar la ley divina o natural. La curación espiritual es posible simplemente porque el hombre es un ser espiritual, y la salud es la condición natural del hombre.

El gran sanador

septiembre 9, 2014

el pastor copia

Jesús reveló el ejemplo divino del cuerpo como un don del Padre, una creación perfecta y glorificadora, eterna en la Mente.

Para Él, el cuerpo físico, nunca fue el verdadero, porque vio más allá de la idea permanente y espiritual que existe en la conciencia infinita. Si no lo hubiera reconocido así, nunca hubiera podido demostrar Su poder sobre él al vencer la muerte. En la resurrección, Él llevó a cabo la semejanza divina del hombre como la concibió el Padre.

En el idioma inglés, la palabra santo tiene la misma raíz que la palabra sanar. La santidad y la salud comparten un mismo significado en su raíz: un estado de perfección. En el sistema de Cristo, la santidad y la salud se unen. La santidad es el estado espiritual interno; la salud es la manifestación de las ideas de Cristo en pensamiento, palabra y acción. La historia de la resurrección de Jesús declara claramente que fue su voluntad asumir el cuerpo natural reconoció por Sus amigos. Para ellos, Él aún debía llevar la imagen de todo lo terrenal, porque ellos no podían discernir Su imagen CELESTIAL. El cristianismo no indica que el hombre espiritual existe sin cuerpo, sino que su cuerpo no está circunscrito por las limitaciones superpuestas por la conciencia. Nos enseña que no entramos al reino de los cielos por la puerta de la muerte, sino sobre la muralla de las creencias mortales limitadas y que el reino espiritual no es un lugar diferente, sino una condición diferente.

_ La Guía de Unity para la curaciòn.-

Llegando a la fuente

septiembre 3, 2014

Flexible

Ser sanado es ser restaurado al estado original del ser… Sanados viviremos en perfección. La curación es una relación sin fricción entre la vida y el ambiente; se encuentra donde se halla la vida: En dios. La curación comienza donde comienza la vida: en Dios. Debemos ir a Dios para ser sanados. Si no podemos llegar a Dios, sólo podemos aliviar los síntomas temporalmente. No se logra curación verdadera sin llegar a la Fuente.

la fuente de curación es la energía de vida reanimada en el cuerpo. Jesucristo sanó al revitalizar la energía de vida que existia ya en Sus estudiantes, pero que se había vuelto inutilizada por los pensamientos erróneos. Cuando rendimos culto a Dios a Su modo, somos vitalizados de inmediato; no hay otra manera de obtener vida real y permanente. Esta vida no está disponible de fuentes externas. La fuente de vida es energía espiritual. Se compone de ideas, y el hombre puede usar su corriente al hacer contacto mental con ella. Podemos tener plenitud de vida al darnos cuenta de que vivimos en un mar de vida abundante, omnipresente y eterna, y no permitir que cualquier pensamiento que llegue a nuestra mente detenga la conciencia del fluir de la vida universal.

_ La Guía de Unity para la curaciòn._

La vida energética interna.

agosto 29, 2014

Doce poderes energia

La curación de un cuerpo enfermo depende de la fuerza de la vida en él. Algo puede hacerse por medios externos para ayudar y alentar ese poder sanador en nosotros, pero esa ayuda por sí misma no puede sanar un cuerpo quebrantado y débil. Un cirujano puede componer un hueso roto, pero él debe depender de la fuerza de vida para unir las partes. Jesús no produjo la curación que demostró al mundo. La curación llega cuando el alma hace contacto con Dios. El médico no concede salud, se une a nosotros para lograrla. Las leyes naturales que crean y sostienen el cuerpo son realmente leyes divinas, y cuando la persona pide la intervención de Dios para restaurar la salud, ella llama las fuerzas naturales de su ser a la acción. Esas leyes son exactas y constantes; los resultados son infalibles si uno puede hacer contacto con las leyes naturales de la vida y las deja trabajar. La ley de curación es un principio demostrable, tan efectivo hoy día como hace dos mil años en los tiempos de Jesús. Se manifiesta para cada individuo de acuerdo con su conciencia, Detrás de toda mente personal esta está la Mente Recreativa. La Mente- Dios no solamente puede restaurar y sanar, sino que puede establecernos en la conciencia de salud permanente.

Podemos ser aliviados de males corporales y aún no ser sanados. Una curación es más que traer a un estado de sanidad y normalidad la piel, los huesos, los nervios uy la sangre. La curación continua aun después de restaurar el vigor del cuerpo característico de la juventud, cuando la vida era un disfrute de músculos coordinados y funciones rítmicas, e incluso después de revitalizar el estado de libertad orgánica prevaleciente de la niñez.

 “La guia de Unity para curaciòn”

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