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Atrapando la gratitud

noviembre 24, 2014

por Rev. Ruth Wallace, de Secretos sagradosvida transformada

“Practica la gratitud diariamente y tu vida cambiará en modos que nunca imaginarías.”

 

La gratitud, al igual que la ley de atracción, es una de las  fuerzas más poderosas en el universo. Cuando sentimos gratitud, sentimos amor, gozo, aprecio, humildad y paz.

También atraemos aún más experiencias en nuestras vidas por las cuales sentir agradecimiento.

Mucha gente cree que Dios nos envía constantemente abundantes bendiciones, pero en verdad, Dios es la abundancia. Cuando pedimos algo, sencillamente extraemos parte de la abundancia de Dios. Nuestro trabajo no es manifestar abundancia, sino demostrarla,por medio de lacomprensión de que Dios esla abundancia que buscamos.

La gratitud atrae mayor abundancia y tiene efectos maravillosos en nosotros. Cuando estoy agradecida, me siento liviana, puedo vivir el presente. Me olvido de las cosas pequeñas por las que me preocupo, aun de las grandes. Me siento en paz, no pienso en mí misma, sino que pongo mi atención en lo que pasa fuera de mí. Veo lo que me rodea.

Puedo sentarme tranquilamente y observar la naturaleza. Puedo observar las aves y las flores. Ellas llaman mi atención, y agradezco que puedo verlas. Mi gratitud me trae aún más paz y conciencia, y todo sigue progresando a ese ritmo. Mi corazón se abre. Me siento feliz y llena de gozo. Veo el cielo y las nubes y veo que cambian. Sentada a la orilla del océano veo los botes de vela y las aves que se zambullen para pescar comida. El mundo parece etéreo. Soy una con Dios y todo está bien.

La gratitud me pone en contacto consciente con Dios. Cuando siento agradecimiento, la química de mi cuerpo cambia. Aprecio mi vida y toda la gente en ella. Agradezco mi amistad con gente muy cercana a mí que me apoya, mis tiernos lazos de amor con mis nietas y mi trato con mis amigos y colegas. En este mismo momento, mi corazón canta. Cuando sentimos gratitud, nuestros rostros brillan y nuestros ojos se iluminan.

Otros se sienten atraídos a nosotros. Cuando sentimos gratitud, vemos a Dios en todo y en todos. Somos más amables, más gentiles y compasivos. Encontramos las palabras correctas que decir para ayudar a otros.

Cuando estamos agradecidos, creamos un espacio ontológico en el que nos sentimos seguros, un espacio lleno de gracia, paz, amor y gozo. La gente confía en nosotros, la gente disfruta estando a nuestro alrededor. Por ende, atraemos más seguridad, más belleza, más amor y más diversión. Establecemos conexiones espirituales maravillosas con la gente porque podemos presenciar la esencia de Dios en ellos.

Cuando estamos agradecidos, estamos presentes en todo en nuestras vidas. Estamos agradecidos por todo porque vemos a Dios en todo.

Frecuentemente consideramos la gratitud como elresultado   de algo. Si alguien hace algo bueno por nosotros, sentimos gratitud. Eso es gratitudpasiva. Yo abogo por la gratitud activa. La gratitud consciente. La gratitud activa es un modo de vivir, un modo de ser. Cuando escogemos la gratitud activa, escogemos cambiar nuestra energía. Estamos usando la ley de atracción para atraer más amor, mejor salud y más abundancia. Estamos cocreando nuestra vida con Dios.

Un modo de sentir más gratitud es por medio de la oración. Pídele a Dios que te muestre cómo confiar. Pídele a Dios que  te muestre cómo crear una relación personal afectuosa con un poder mayor que tú. Ora para que tu relación personal con  Dios te conforte, te bendiga y sustente. Deja que Dios te ame  y te bendiga. Permítete a ti mismo estar consciente de tu bien.

Cuando estamos conscientes de nuestro bien, nuestra gratitud comienza a escalar.

Según comienzas a practicar la gratitud, serás guiado al  próximo paso lógico. El cofundador de Unity Charles Fillmore  decía: “Ora y mueve tus pies”. Si no tomamos la acción que  hemos sido guiados a tomar, no hacemos nada sino pensar  en magia. Nada sucede en la vida hasta que hacemos un compromiso. Infunde tu mente con tu visión.

Comprométete a ver tus bendiciones y siente gratitud por ellas. Un modo de fomentar el poder de la gratitud es mantener un diario de gratitud. Antes de irte a dormir cada noche, anota 10 cosas por las cuales estás agradecido. Ellas pueden ser tan  sencillas como “Me desperté”. Damos por sentado muchas  cosas hoy día. Este ejercicio nos ayuda a recordar cuán  verdaderamente hermoso es el mundo y cómo Dios obra en nuestras vidas cada día.

Muchos de nosotros ponemos más atención al 10 por ciento de las cosas que nos hace infelices, en lugar de ver el 90 por ciento de las cosas por las cuales debemos estar agradecidos. Trata de reversar eso. De las cosas por las cuales sientesagradecimiento haz un a lista de 10 de ellas con los siguientes encabezamientos: salud, posesiones materiales, relaciones personales, crecimiento espiritual y personal y expresión creativa. Concentrándote en estos aspectos, invocas la ley de atracción y comienzas a atraer aún más bien.Luego mira el lado tu vida que incluye las áreas de los problemas, las cosas que deseas cambiar. Anótalas, peroen lugar de verlas como problemas, mira las bendiciones en ellas. Si no puedes ver el bien, entonces pídelo, o si esnecesario,exige ver la bendición. Esto es lo que Jacobo hizocuando luchó con el ángel de Dios. Él no soltó al ángel hasta ser bendecido. Puedes hacer lo mismo. Segúncomienzas a ver la bendición en cada una de tus áreas de “problemas”, anota la bendición. Te sorprenderás de cuántas encontrarás.

Para escribir un diario con esas anotaciones, recomiendo que uses un lápiz y tres hojas. Siéntate en un lugar tranquilo y acude a tu interior. Pon música suave si así lo deseas. Cuando estés listo, comienza a escribir las cosas por las cuales sientes agradecimiento y cómo te sientes al escribirlas. No dejes de escribir hasta que  hayas llenado las tres páginas. Cuando hayas terminado, sentirás el poder de la gratitud.

Practica la gratitud diariamentey tu vida cambiará en modos que nunca imaginarías.

¡Descubre la hermosa vida que ya tienes, aquí mismo, ahora mismo.

El amor echa fuera el miedo.

noviembre 23, 2014

-perdonar

Creo que el miedo se conquista por medio del amor. “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (Jn. 4:18). No podemos temer lo  que amamos.

Si le tienes miedo a algo o a alguien, dirige tu atención a lo que amas en vez de abrigar el pensamiento de miedo. Las siguientes meditaciones pueden ayudarte en la quietud de la oración:

Dejo que el amor eche fuera el miedo a la enfermedad.

Amo la idea de la vida. Me enamoro de la vida. Pienso en vida y hablo de vida. Me veo lleno de vida, la vida misma de Dios.
Amo, alabo y doy gracias por la vida de Dios que es mi vida —la vida de Dios que me sana, me restaura y me renueva.
Con pensamientos y sentimientos de amor —amor a la vida, amor a la idea sanadora— dejo ir mis pensamientos de enfermedad y miedo. Amo a la vida y expreso la vida de Dios de manera radiante, maravillosa y poderosa.

Dejo que el amor eche fuera el miedo a la soledad.
Amo mi vida. Amo el lugar que llamo hogar. Me encanta saber que nunca estoy solo, que Dios siempre está conmigo. Doy amor y me siento rodeado y envuelto por el amor de Dios.
Puede que esté solo, pero nunca siento soledad. Pienso en mis seres queridos con amor, bien se encuentren cerca o lejos de mí. Oro con amor por la gente que guardo en mi corazón y por el mundo. Me siento parte de la gran y maravillosa familia de Dios. El amor me une con Dios y con todos los hijos de Dios.

Dejo que el amor eche fuera el miedo a la escasez.
El amor reemplaza los pensamientos de pobreza. Me encanta saber que soy el hijo rico de un Dios rico. Amo el trabajo que debo hacer. Amo y alabo a Dios como mi recurso confiable e infalible. Amo el fluir de pro­visión que no tiene límites. Amo, utilizo y expreso los talentos y habili­dades con los que he sido dotado. Amo el sentimiento de éxito y satisfac­ción que tengo por mi confianza en Dios. Me encanta la idea de que mis necesidades diarias son satisfechas y que mis futuras necesidades también serán satisfechas. Expreso amor y dejo ir los pensamientos de escasez. Expreso amor —el amor de Dios que prospera— y comparto voluntaria y libremente con los demás.

Dejo que el amor eche fuera el miedo al fracaso.
Bendigo las oportunidades que se me presentan. Amo los retos que me hacen pensar y esforzarme más. Amo el espíritu de fe y valor que impide que el miedo me domine.

Me gusta sentir que soy poderoso espiritualmente por el poder que me da el Cristo morador y que es mío cuando actúo con valor y sigo adelante con fe. Me encanta la seguridad que siento cuando escucho que “el silbo apacible y delicado” en mí me dice que puedo triunfar.

Dejo que el amor eche fuera el miedo a la gente.
Expreso amor hacia todos y atraigo el amor de todos.
El amor —amor divino — nunca desconfía ni debo desconfiar de él. El amor —amor divino— nunca maltrata ni es maltratado. El amor siem­pre produce armonía. El amor rompe las barreras de la timidez o de la falta de comprensión. El amor no es abrumado por la personalidad. El amor ve lo mejor en los demás y lo revela. Voy al encuentro de la vida y de la gente con un espíritu amoroso, y la vida y la gente responden con calidez, amistad y amor.

Dejo que el amor eche fuera el miedo al cambio.
Pienso en el cambio, y mantengo este pensamiento positivo: ¡Amo el cambio! El amor me asegura que Dios me acompaña en todo cambio. En toda condición o circunstancia cambiante, el amor revela algo nuevo y gratificante. Doy la bienvenida al cambio con amor, y me siento bende­cido, enriquecido y lleno de felicidad.

Dejo que el amor eche fuera el miedo al miedo.
El amor echa fuera el miedo irracional. ¡El amor echa fuera el miedo al miedo mismo! Recuerdo que Dios me ama. ¿Qué hay que temer? Dios es amor y Dios me ama.
“Ni la muerte ni la vida … ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios” (Ro. 8:38-39).
Voy al encuentro de la vida y del amor de Dios sin miedo, sabiendo que Dios me ama y que nada ni nadie puede separarme de Su amor.
“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor.”

Martha Smock

“Unity en linea”

Los principios creativos de la curación

octubre 3, 2014

comprensiòn

Habíamos creído que íbamos a ser salvados por las oraciones y sacrificios personales que Jesús hizo por nosotros, pero ahora vemos que hemos de ser salvados al emplear los principios creativos que Él desarrollo en Él mismo, y que siempre está dispuesto a ayudarnos a desarrollar en nosotros. Las investigaciones recientes han encontrado que Sus métodos sanadores están fundamentada en leyes universales y espirituales que todos podemos utilizar al cumplir con sus condiciones. De este modo vemos que cuando Jesús dijo:” El que oye mi palabra…tiene vida eterna”, quiso decir que deberíamos comprender las cualidades dadoras de vida de las palabras de Dios como Él las comprendió, que no debemos estar conscientes de la muerte. Para llegar a esta comprensión de la palabra de vida debemos crear corrientes de energía en nuestros cuerpos como Jesús hizo en el Suyo. Aunque muchos dudan por ahora de la habilidad de la mente de saber conscientemente como la sustancia relativa se forma, hay aquellos que han hecho contacto con los procesos del pensamiento y pueden aplicarlos para transformar las células y los tejidos de sus cuerpos. Hoy en día hay en el mundo personas que han seguido la enseñanza de Jesús y desarrollado en sus cuerpos una superenergìa que penetra la estructura física. El espíritu revela que el pensamiento espiritual abre fuertemente las células y átomos aprisionados, liberando la vida que se originó en la mente Divina. Jesús desarrolló ese proceso hasta tal punto que todo su cuerpo fue transformado y llegó a ser parte consciente de la inteligencia y la vida del Padre.

El cuerpo y la sangre de Jesús fueron purificados, y cada célula recibió energía de la substancia de la vida espiritual y originales hasta que toda la materialidad fue purificada, permaneció solamente la esencia pura. Esta esencia de vida y substancia fue sembrada como semilla en la conciencia de la raza, y cualquiera que atrae para sí una de estas semillas por medio de la fe en Cristo llega a imbuirse con la cualidad de Jesucristo, y no sólo renueva su mente, sino también su cuerpo.

_ La Guía de Unity para la curación.-

La presencia de Cristo

septiembre 28, 2014

victoriosos-en-cristo

Jesucristo no es meramente un hombre divino que vivió hace muchos siglos y cuya vida y obras se consideran historia del pasado. Él vive hoy; nos acompaña ahora. La irradiación del alma de Jesús fue tan poderosa que estimula aún a mayor logro y hace vibrar con nueva vida a todos los que entran en la esfera de su influencia. La presencia de Cristo en nuestras almas es el Gran Médico que tiene sabiduría y poder para sanar y ajustar un orden divino en todas las funciones de nuestros cuerpos. Volviéndonos a Dios en nuestro interior, recibimos esa guía, seguridad y curación que anhelamos. En vez de pensar en el Señor como el Jesucristo personal que está en el cielo lejano, podemos empezar a pensar en el Señor como la Mente de Cristo que Dios nos ha dado y en Jesucristo como siempre presente en nuestra conciencia espiritual, la que estableció en la raza humana, de manera que podamos estar en contacto con Él y edificar nuestras vidas según Su norma.

_ La Guía de Unity para la curación.-

Comunicándonos con la vida

septiembre 24, 2014

Cosmos

  • Cuando Jesús efectuaba una curación no de preocupaba por los aspectos físicos de la enfermedad. Él podía curar instantáneamente debido a su habilidad de levantarse a las alturas de la conciencia del Cristo donde la enfermedad no existe. Él podía percibir claramente la perfección del hombre e instantáneamente despojar de Su mente y de la mente del paciente todo lo que pareciera enfermedad. La infección no le preocupaba, aunque estaba en contacto con lo que la padecían de los efectos de la lepra. El no empleaba técnicas médicas como las conocemos hoy en día. No estudio con médicos, sino más bien se retiraba periódicamente al desierto, solo o con los apóstoles, para comulgar con Dios y desarrollar compresión divina. El curaba por medio del poder del Dios que fluía a través de Él; conocía la energía infinita y la fuerza de vida perfecta contenidas en cada hombre, y Él sencillamente reclamaba esta vida, activándola y revitalizándola, de modo que la salud perfecta se manifiesta instantáneamente. La fisiología nos enseña que el cuerpo vive en el mismo grado en que las células viven, y que llevamos en nosotros muchas células muertas. Jesús sabía cómo avivar las células de Su organismo con nueva vida y prometió que todos los que le siguieran harían lo mismo

El deseo de vivir

septiembre 12, 2014

vida transformada

Los sanadores individuales no son los que avivan y sanan. El deseo del corazón humano no es lo hace que la vida fluya más libremente a través del organismo. No es lo que creemos que sea el cristianismo lo que nos lleva a las corrientes vivificadoras y sanadoras de la vida de Cristo. Lo que nos lleva a ellas es el avivamiento en nosotros del mismo Espíritu de Cristo que estuvo y está en Jesucristo-el Espíritu de Dios expresándose en el individuo como ideas divinas en la mente del Ser. Es verdaderamente el deseo y esfuerzo del alma vivir en pensamientos y acciones diarios con el Espíritu de Cristo, ese mismo espíritu que hizo a Jesús olvidarse de sí al hacer la buena y perfecta voluntad de Su Padre.

Creer en la ley espiritual, no pasivamente, sino activamente, es eliminar conceptos materiales erróneos y todo lo que es diferente a Dios. Dios y su creación perfecta es todo lo que es: no hay nada más. Cuando comprendemos y aplicamos claramente los principios espirituales, no consideramos la curación del cuerpo y los asuntos como un acto sobrenatural, sino como un resultado natural. La curación es el proceso normal y ordenado de la vida en funcionamiento. La salud es natural, y la enfermedad es anormal. Jesús fue la expresión perfecta de la Mente Divina. Por medio de Su mente individualizada, el diseño perfecto de la Mente divina cobró vida en aquellos que fueron a Él por ayuda. Al incitar la energía de sus almas hasta el grado que lo físico era absorbido por la vida sanadora, El capacito al hombre perfecto a manifestarse. La intención de tal curación, la curación espiritual, no es obtener favores especiales de Dios o de ignorar la ley divina o natural. La curación espiritual es posible simplemente porque el hombre es un ser espiritual, y la salud es la condición natural del hombre.

El gran sanador

septiembre 9, 2014

el pastor copia

Jesús reveló el ejemplo divino del cuerpo como un don del Padre, una creación perfecta y glorificadora, eterna en la Mente.

Para Él, el cuerpo físico, nunca fue el verdadero, porque vio más allá de la idea permanente y espiritual que existe en la conciencia infinita. Si no lo hubiera reconocido así, nunca hubiera podido demostrar Su poder sobre él al vencer la muerte. En la resurrección, Él llevó a cabo la semejanza divina del hombre como la concibió el Padre.

En el idioma inglés, la palabra santo tiene la misma raíz que la palabra sanar. La santidad y la salud comparten un mismo significado en su raíz: un estado de perfección. En el sistema de Cristo, la santidad y la salud se unen. La santidad es el estado espiritual interno; la salud es la manifestación de las ideas de Cristo en pensamiento, palabra y acción. La historia de la resurrección de Jesús declara claramente que fue su voluntad asumir el cuerpo natural reconoció por Sus amigos. Para ellos, Él aún debía llevar la imagen de todo lo terrenal, porque ellos no podían discernir Su imagen CELESTIAL. El cristianismo no indica que el hombre espiritual existe sin cuerpo, sino que su cuerpo no está circunscrito por las limitaciones superpuestas por la conciencia. Nos enseña que no entramos al reino de los cielos por la puerta de la muerte, sino sobre la muralla de las creencias mortales limitadas y que el reino espiritual no es un lugar diferente, sino una condición diferente.

_ La Guía de Unity para la curaciòn.-

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